
¿Quién te dijo que podías hacer eso conmigo?
¿Quién te dijo que podías colarte en mi vida?
Entrar en mis pensamientos diarios,
Asaltar mis sueños,
Callado, y sin permiso,
Pretendiendo no querer hacerlo
¿Quién te dijo? ¿Por Qué lo has hecho?
Instalarte en todo lo que me rodea.
Recordarme tu existencia a cada minuto.
Hacerme reconocer tu nombre,
Donde sea que mire,
En todo lo que escuche,
En cada cosa que piense.
No tienes derecho, ¡Tú!,
No tienes derecho a invadirme así,
Con este deseo indefinido y apremiante
Que va creciendo poco a poco
Con cada palabra desinteresada
Que me diriges.
¿Acaso te crees un encantador de serpientes?
Mirándome directo a los ojos
Atravesándome con el misterio
Que encierran los tuyos.
¡Estúpido!, ¿Qué has hecho?
Me has condenado a verte siempre
A desear entrar en tu mente
Quedarme allí,
Tratar de volverte loco,
Encender tu deseo por mí.
Te odiaría… y, a veces, lo hago
Cuando recuerdo tu imperceptible
Pero definitiva llegada
El mismo día que a otra besabas
Relegándome a ser una extra
En la trama de tu vida.